domingo, 10 de mayo de 2009

Doce rosas

Hoy me desperté como si hubiera viajado en el tiempo, y estaba cuando tenía doce años, y recordé un día especial de mis doce años , ese día que mi madre me dio tres besos seguidos, con mucho ruido y risas, y recordé su sonrisa , y el olor a torta fritas , ese día además de los tres besos había torta fritas, recordando solo las cosas mas lindas que pase con mi madre, un cumpleaños, el día de la primera comunión, un día de conga hasta las seis de la mañana, un fin de año, y fue tal el recuerdo , tan vivaz que me entró esa falta de llamar la atención, de hacer berrinche para que me atienda, sentí ese no se que, que no te se explicar, y me levanté de un salto y salí a la calle como el loco soñador que fui a los doce hasta ..que se yo ... ayer ?, y me metí en una florería y compre doce rosas rojas , las mas lindas y se las llevé con el corazón latiendo a mil , y las dejé sobre su tumba diciéndole feliz día mamá , siempre te recuerdo, y me tape los ojos para que no vea llorar.

2 comentarios:

Hannia Ramirez dijo...

qué belleza de sentimiento

Anónimo dijo...

Doce rosas evocaron un recuerdo del Amor Hermoso, el Amor de una Madre, recuerdos inolvidables anclados al alma, añoranza permanente y eterna, recordando los doce años, la primera comunión… y la sonrisa de una Madre. Cuando tú mires una rosa, nunca la encuentres ojerosa y aunque la rosa tenga espinas siempre conserva su hermosura, porque la rosa aun con espinas, florece. Y aunque nuestra Madre envejece siempre conserva su hermosura al igual que la rosa con sus espinas. Las rosas hicieron recordar a aquel joven un sentimiento hermoso, noble y sublime como es el recuerdo de un Madre, inolvidable Amor de Madre. Las lágrimas de aquel joven rodaron y dibujaron el rostro de su Madre. El se tapo los ojos para capturar ese hermoso momento, sentimiento… solamente para los dos, para dos corazones que latían a la misma velocidad y al llorar se convirtieron en una sola alma, un solo corazón, un solo amor, las únicas testigos de aquel inmenso amor, fueron las doce rosas. Las rosas en las manos del hijo, la Madre en las lágrimas del joven, las doce rosas contemplando dos amores inolvidables e inseparables, traduciendo ¡¡¡Feliz Día Mama!!!! Ya me gustaría ser, como la rosa ser, y con espinas florecer.