martes, 2 de noviembre de 2010

Solo un final

De la cocina voy al baño, del baño al dormitorio, del dormitorio al living, y en todas las habitaciones está el silencio, ese silencio que es tumba de la felicidad , las risas y los sueños que otrora que las invadía. Las paredes siguen igual con su pálida pintura , las marcas de donde una vez hubo un cuadro lo recuerda con desigual color . La mesa del comedor esta completamente vacía, donde ante estaba llena de platos, de documentos, de deberes, de facturas, de vasos y botellas. Ni moscas hay en la casa, apenas un susurro muy débil llega desde la cocina, solo la heladera esta activa. Las persianas bajas impiden entrar los rayos de sol , una vez quedaron abiertas la ventanas , entró un aire de libertad y la casa quedó vacía.
No se cuando empezó, solo se que un día me levanté y vi como la alegría con arrebatos de felicidad , con una sonrisa gigante se fue llevando los ruidos, la frescura y la luz de mis ojos.
Unos días mas tarde llegó la noche con su silencio, la que era, paso a ser la que fue, y se llevó los diálogos, las conversaciones y los sonidos rutinarios de una casa familiar.
Los últimos sonidos fueron reproches, reparto , falsas palabras, y un adiós.

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